Los hámster son roedores que muchas personas eligen como mascotas, principalmente por su fácil cuidado y que no exigen demasiada atención, pero cuando el ambiente es de bajas temperaturas éstos animalitos pueden padecer frío y aquí te enseñaremos como evitarlo

En épocas de frío, los cuidados ofrecidos a hámsters deben ser redoblados. Cuando la temperatura baja estos pequeñitos sufren la disminución de sus funciones metabólicas y pueden entrar en estado de hibernación. Si ese estado de letargia no es interrumpido por ti, el animal puede llegar a morir de hambre o deshidratación, por ello es sumamente importante que el ambiente donde nuestro pequeño amigo roedor se encuentre, tenta la temperatura adecuada todo el año y especialmente que lo proteja de la lluvia, la humedad y el frío.

El agua y la humedad pueden hacer crecer hongos en la piel de estos pequeños, es por ello que ni siquiera es recomendable bañarlos. Con la llegada del invierno, se necesita protegerlos aún más. Siendo así, aquí te dejamos algunos consejos para hacerlo perfectamente!

1: En días fríos y grises, no dejes a tu hámster a la intemperie o en lugares de la casa que estén fríos y obscuros. El debe estar protegido en un ambiente con temperatura alrededor de los 20 o 22 grados aproximadamente y con iluminación.

2: Coloca al interior del habitáculo donde tienes al pequeño, pedacitos de papel higiénico o papel secante. El hámster picará el papel y construirá su propia cama calentita, solo preocúpate de que el papel no sea coloreado o con perfume, porque ambas cosas pueden provocar alergias al pequeñito. Ellos tienen un olfato privilegiado y los olores fuertes les pueden provocar problemas respiratorios, e inclusive intoxicación. Coloca también aserrín en el suelo del habitáculo, porque además de ser excelente para absorber olores (al orín principalmente), el aserrín ayuda a mantener tibio su hogar.

3: Debes colocar una “guarida” para que él duerma. Esto lo protegerá de las corrientes de aire y del frío. Lo ideal es que su “casita” sea de plástico y sin fondo, evitando así la acumulación de hongos. En caso no tengas una, puede inventarla de forma simple. Usa potes de plástico para improvisar una casita o si prefieres, puedes colocar un tubo de papel higiénico (el cartón que va por dentro), dentro del habitáculo. El pequeño va a saber como utilizarlo para protegerse.

4: Si la temperatura estuviera en condiciones extremas, una toalla entibiada con la plancha de ropa puede ayudar. Plancha la toalla con el aparato a una temperatura media y colócala debajo del aserrín de la jaula. El calor calentará el habitáculo del pequeño.

5: Haz una compresa caliente para que tu hámster se caliente cuando tenga mucho frío. Es muy fácil de hacer. Llena una media vieja con arroz y cierra la extremidad abierta. Con un nudo o cosido, lo importante es que quede bien cerrada. Enseguida, coloca la media para calentarla en el microondas durante 1 minuto. Tu pequeñito agradecerá tener algo con que calentarse, pero debes evaluar bien el temperamento de tu amiguito para saber si puedes utilizar ésta solución. Algunos de ellos son muy curiosos y querrán romper la media para roer el arroz y el grano no le hará daño, pero si los pedazos de tela de la media que pueda ingerir mientras la roe para sacar el grano. Y como no tienen la capacidad de poder digerirlos, esto puede provocar graves problemas que un veterinario deberá atender.

6: No utilices algodón para hacer las camitas para que se caliente. El animal puede tragárselo y al igual que los pedazos de media roídos, es muy peligroso ya que se pueden entupir en su estómago.

7: Una buena solución para el frío es cubrir el habitáculo con un paño grueso, pero ten el cuidado que el pequeño no lo alcance para roerlo y que tenga también entrada de ventilación por alguna parte. También puedes optar por colocar el habitáculo (que normalmente es de vidrio) dentro de una caja de cartón luego de colocarle el paño por encima. No te olvides nunca en cualquier opción, de dejar un espacio abierto para que entre oxígeno al habitáculo.

8: En los períodos más fríos, aumenta la cantidad de comida que le ofreces a tu hámster. La capa de grasa que logre aumentar engordando por comer un poco más, lo ayudará a protegerse mejor del frío de forma natural.

Si ves que tu amigo hámster cambio su comportamiento en alguna forma, no dejes de llevarlo al veterinario para una revisión completa.

Te animamos siempre a que adoptes un animal para que puedas experimentar esa bella experiencia y que regularmente lo lleves a consulta veterinaria para su vacunación correspondiente y chequeos de salud. En Clínica Veterinaria La Pastora estamos preparados y siempre dispuestos a dar lo mejor de nosotros, para que tu animal de compañía tenga la mejor calidad de vida posible.