Los pequeños animales pueden presentar alteraciones de neurología veterinaria en cualquier fase de su vida. Estas alteraciones pueden manifestarse en forma aguda, o progresando lentamente durante varios meses. Algunas razas tienen mayor predisposición, pero inclusive los animales que no tienen una definida, pueden ser acometidos por esta afección, aunque por su genética “mezclada”, son mucho más resistentes a este tipo de problema.

 

Los animales con síntomas neurológicos pueden presentar lesión primaria en el sistema nervioso, o enfermedad metabólica o sistémica, que afecta el sistema nervioso de forma secundaria.

 

Los síntomas pueden ser más o menos evidentes dependiendo de la localización y extensión de la lesión y diferentes enfermedades, pueden provocar alteraciones clínicas muy semejantes.

 

Además de la obtención de la historia clínica y el exámen físico completo, es necesaria la realización de exámenes complementarios específicos en la obtención del diagnóstico de problema neurológico en mascotas, como por ejemplo la mielografía y la tomografía que posibilitan la visualización de las estructuras anatómicas del cráneo y la columna vertebral.

 

En los animales más jóvenes, la incidencia de malformación y de enfermedades infecciosas es grande. La malformación más frecuente en perros es la hidrocefalia, principalmente en las razas de pequeño porte (y cuanto más pequeñas más riesgo).

 

A pesar que las intoxicaciones y traumas pueden suceder a cualquier edad, cachorros (debido a su curiosidad), está más sujetos a presentar tales problemas. En los animales adultos, enfermedades infecciosas, inflamatorias y degenerativas del disco intervertebral, tales como hernias de disco son frecuentes.

 

En los perros adultos, la epilepsia idiopática (convulsiones recurrentes) es bastante frecuente, especialmente en algunas razas. En estos animales ancianos, la incidencia de enfermedades metabólicas, neoplásicas (tumores), vasculares (infarto, derrames, isquemias, ACV) y degenerativas, aumenta, además de la incidencia de tumores cerebrales.

 

SÍNTOMAS

 

Los animales con lesión cerebral pueden presentar una serie de alteraciones, muchas veces equivocadamente asociadas apenas a la edad avanzada, como caminar sin parar, tirar objetos por toparse con ellos, alteraciones en el comportamiento y la personalidad, agresividad, dormir de día y estar despierto por la noche, perseguir su cola, quedarse parado o estacionado en los rincones de la casa, presionar su cabeza contra la pared, ladrar o maullar excesivamente, entre otros.

 

También pueden presentar dolor, claudicación (cojear), impotencia del miembro (no apoyar alguna de sus patas), arrastrar alguna pata por el suelo cuando caminan, falta de coordinación (no caminar en linea recta o caminar apoyados en las paredes), e inclusive parálisis de uno o todos los miembros.

 

Otros síntomas son convulsión (ataques, crisis), ceguera súbita, ataque de pánico, perder el movimiento de un lado de la cara, o del cuerpo, quedarse con la cabeza colgando o torcida (inclinada constantemente) hacia un lado, dificultad para respirar o tragar, insomnio o presencia de algún tipo de movimiento involuntario durante el sueño o en vigilia (tics, o movimientos bucales recurrentes).

 

En caso de cualquier comportamiento atípico, el animal deberá ser evaluado por un veterinario y te recomendamos nos lo traigas de inmediato a la Clínica Veterinaria La Pastora para que podamos evaluarlo y en caso de ser necesario, iniciar el tratamiento lo antes posible, para aumentar las posibilidades de recuperar su salud, tanto como sea posible.