¡Mami te prometo que yo lo cuidaré y lo amaré para siempre! ¿cuántas veces esta frase habrá sido dicha por los niños de la casa ? Quizás millares! Te ayudamos a saber si ya es la hora para traer el nuevo miembro a casa

Es un pedido de lo más normal, cuando los niños y niñas llegan a cierta edad, que quieran tener un mejor amigo, pero las preguntas que nos vienen a la mente en esos momentos son ¿Cómo saber si están listos para esa responsabilidad? ¿Cómo saber si su interés es genuino o si obedece a alguna moda? ¿Cuál será el animal adecuado para cada caso? entre tantas otras.

Son muchas preguntas, por eso hemos preparado este pequeño artículo para ayudarte a tener una idea de por donde comenzar cuando esa pequeña vocecita llegue a tí pidiéndotelo.

Cuáles son los pasos a seguir entonces:

1: En primer lugar es importante que sepamos que, a pesar de las promesas por todo lo que es más sagrado que nos hagan nuestros hijos, en determinados momentos, la responsabilidad va a recaer sobre nosotros los adultos, especialmente en lo que corresponde a todo el tema de cumplimiento de legislación de bienestar animal, registro de animales de compañía y en evitar cualquier tipo de problemas de comportamiento tanto dentro de casa como fuera, porque en el peor de los casos si una accidente sucede y es nuestro pequeño amigo el responsable, seremos los adultos los responsables de su comportamiento. Por ello debemos tener en claro, que también necesitaremos tiempo disponible para destinarle al nuevo integrante.

2: Antes de elegir alguna especie, sea cual sea que elijas, siempre te vamos a recomendar en primera instancia que elijas ADOPTAR animales de refugios antes de recurrir a una tienda de mascotas. Ahora, cuando decidas por un perro o un gato, ¿tienes en claro porque eliges uno y no el otro? Sientes realmente simpatía por la especie que elegiste, o es porque alguno de tus amigos o los de tu hijo/a tienen uno y él/ella quiere tener uno igual? Un animal de compañía requiere atención, cariño y sobre todo dedicación, es necesario que nuestros hijos/as estén dispuestos a asumir la responsabilidad VITALICIA que significa hacerse cargo de una vida, y que no lo tomen apenas como una moda pasajera, al estilo de un juego de vídeo del que pronto se aburren y dejan a un lado en el rincón de su cuarto.

3: Es importante que el animal de compañía elegido se adapte al estilo de vida y necesidades de la familia. Por ejemplo, un perro grande requiere mucho espacio y actividad física, sacarlo a pasear bastante rato ¿tienes tiempo para ello? Y si fuera un gato el elegido, ¿sabes que sueltan pelos algunas veces? ¿estás dispuesto a convivir con ello? Estas y otras cuestiones son importantes, porque la idea es que el nuevo integrante de la familia se adapte a la vida en familia, así como la familia al nuevo integrante. Un animal no será un peluche y nos dará algún que otro dolor de cabeza, pero TODO COMPENSA con la cantidad de beneficios en todo sentido que significa que tus hijos/as se críen compartiendo su vida con animales.

4: Todos los animales de compañía necesitan atención de diversas formas, por ejemplo un pez, necesita de alguien con tiempo suficiente que pueda cuidarlo y mantener el acuario limpio, oxigenado y con alimento; un perro requiere educación, actividad física; un gato requiere disciplina y cariño, sin olvidarnos de las necesidades físicas de todos ellos en cuanto a higiene, alimentación, veterinaria, etc. Debes tener esto en cuenta, los animales no se mantienen solos y con apenas darles de comer y ponerles agua NO ES SUFICIENTE.

5: Si tu hijo/a es muy pequeño, lo más probable es que no tenga la madurez suficiente para cuidar solo un animal de compañía, para niños/as mayores tal vez sea más simple, por ello el tipo de animal y sus necesidades deben ser contempladas en este punto.

6: Si luego de considerar todos estos puntos, decides “darle el gusto”, tienes que hacerlo/a entender que esto no sucederá siempre que el quiera un nuevo animal, que la adopción es un hecho de responsabilidad, no de acumulación. Además si tienes varios hijos/as, deberás explicar que el nuevo miembro será un amigo para todos y mejor aún si pueden compartir la responsabilidad de su cuidado entre todos y más importante, que todos tus hijos/as estén de acuerdo en la llegada del nuevo integrante.

7: Es importante que tus hijos/as entiendan que un animal es un ser vivo, no un objeto inanimado como una bicicleta o un juego de vídeo, que necesitará cuidados para el resto de su vida y que es responsabilidad de el/ella y la familia completa, ofrecer el bienestar animal que ese animal necesita. Si consideras que tus hijos/as son conscientes de ésto y lo comprenden para llevarlo a la práctica, tal vez estará ya preparado para tener un animal de compañía en casa.

8: Tener un animal de compañía en casa ayuda a niños/as a desarrollar su responsabilidad, empatía y respeto por los animales, ayuda al desarrollo social e inclusive a su autoestima, para además de ser grandes compañeros en las horas de juegos, ser ese amigo fiel que les enseñará a dar y recibir ese amor incondicional que solo los animales saben dar.

Pero lógicamente para que el proceso sea todo un éxito, todos estos puntos deberán ser contemplados, para que la experiencia tanto para los humanos, como para los animales involucrados sea la mejor.

Te animamos siempre a que adoptes un animal para que puedas experimentar esa bella experiencia y que regularmente lleves al nuevo miembro de la familia a consulta veterinaria para su vacunación correspondiente y chequeos de salud. En Clínica Veterinaria La Pastora estamos preparados y siempre dispuestos a dar lo mejor de nosotros, para que tu animal de compañía tenga la mejor calidad de vida posible.