La esterilización de mascotas es un procedimiento esencial que, además de ofrecer la acción contraceptiva y eliminación permanente de los comportamientos del celo, también tendrá influencia directa en la prevención de varios problemas de salud. No dejes de conocer y derribar los mitos que existen en este sentido a continuación

La esterilización de mascotas es un procedimiento esencial que, además de prevenir nacimientos no deseados y la eliminación de los comportamientos de celo, también tendrá influencia positiva en la prevención de diversas enfermedades relacionadas con el aparato reproductor, mucho más que los anticonceptivos orales e inyectables que existen disponibles.

Esterilizar hembras, especialmente jóvenes (antes del primer celo) reduce considerablemente la incidencia de tumores de mama y evita definitivamente patologías uterinas y ováricas. La esterilización de machos puede atenuar algunos comportamientos de agresividad, evita enfermedades testiculares y reduce el riesgo de problemas en la próstata. Además, está comprobado científicamente que los animales esterilizados, tienen una esperanza de vida superior a los no esterilizados, por los beneficios directos en términos de salud y por la tendencia a permanecer en seguridad en casa y no salir detrás de perras en celo, o salir escapando de perros que la persiguen para cubrirla.

Cuando hablamos de esterilización de mascotas, nos referimos generalmente a la orquiectomía en machos y a la ovariohisterectomía en hembras. “Castración” es un término más específico que se refiere apenas a la remoción de los ovarios o los testículos. Sería posible, teóricamente, esterlizar un animal sin proceder a su castración (vasectomía en machos, histerectomía simple en hembras), pero esta opción no permitirá beneficiar al animal con la disminución de actividad hormonal a cada celo, manteniéndose no solo los procesos fisiológicos del celo, sino todos los comportamientos asociados: agresividad, escapes, peleas, etc.

Y TANTO LA ESTERILIZACIÓN COMO LA CASTRACIÓN SON TOMADAS POR LAS PERSONAS COMO “LO MISMO” PERO PEOR AÚN, ESTÁN REPLETAS DE MITOS FALSOS QUE PASAN DE UNA GENERACIÓN A LA SIGUIENTE COMO SI FUERAN VERDADES

Pasemos entonces a esclarecer los más frecuentes mitos sobre la esterilización que no solo comprometen la salud del animal exponiéndolo a enfermar con más probabilidad, sino que reducen su expectativa y calidad de vida de forma significativa.

MITO 1: “Solo debemos esterilizar las hembras luego de tener al menos 1 camada de cachorros”

Esto es FALSO. No existe ninguna prueba científica de que éste mito tenga al menos 1 fundamento para practicarse. Por el contrario, en términos de salud, una gestación no le trae a nuestra mascota NINGÚN beneficio, siendo inclusive en varias ocasiones, un factor de riesgo para la madre que podría a veces presentar complicaciones durante un parto, dependiendo de que perro la ha cubierto y de su estado de salud general.

MITO 2: “Esterilizar vuelve a la mascota menos activa. Le quita la voluntad de jugar e interactuar con otros animales o personas”

Esto es FALSO. Este mito no tiene base empírica alguna, principalmente por observación del comportamiento de gatos machos luego de ser esterilizados. Es natural que luego de una cirugía de este tipo, un gato tenga tendencia a disminuir su actividad física nocturna, y que ya no lo veremos saltando los muros para escapar, o huir en la primer puerta abierta que encuentre rumbo a la calle a “rumbear por ahí”. Porque de hecho los animales no “salen por ahí” para cumplir actividades “sociales”, lo hacen por instinto, para cumplir con lo que sus hormonas le indican que es preservar la especie y buscarán hacerlo aún a riesgo de sus propias vidas, e inclusive cuando “su especie” no esté en peligro de extinción siquiera.

Pero verdad es también, que un animal que esté habituado a la interacción con personas dentro de casa y a paseos regulares fuera de casa, mantiene exactamente sus hábitos anteriores. La diferencia (principalmente notada en gatos) es que si no es estimulado a realizar actividades físicas, podrá mantenerse inactivo durante muchas horas, o dormir mucho más de lo que antes dormía.

MITO 3: “Esterilizar las hembras precozmente puede provocar problemas como incontinencia urinaria”

Mito redondamente FALSO. La incontinencia urinaria es un problema muy poco frecuente en perras e igualmente raro en gatas. Algunos estudios sugieren la existencia de asociación entre la ovariohisterectomía muy precoz (antes de los 3 meses de edad), como causante, pero estudios recientes tuvieron resultados inconsistentes en ese sentido, por lo cual y por lo pronto, no hay base científica para afirmar, con la misma fuerza que este mito se propaga, que esta predisposición exista. Si tienes problemas con un pequeño peludo orinando por toda la casa, no dejes de ver ESTE artículo

MITO 4: “Esterilizar vuelve obeso al animal”

FALSO. Luego de la esterilización hay una lógica reducción del gasto energético por parte del animal, eso implicará que las cantidades de alimento deban ser adaptadas. Es necesario que luego de la cirugía, el animal sea controlado en su peso con regularidad y ajustar la alimentación con relación al peso que presenta y al peso ideal que debería tener.

Este ajuste alimenticio puede ser aplicado reduciendo la cantidad de alimento ofrecido (menos aconsejable) o intercambiando la alimentación por alimentación específica para animales esterilizados (que tiene menos calorías por igual cantidad de alimento). El riesgo de obesidad luego de la esterilización tanto en perras como en gatas, puede ser prevenido a través de la utilización de un régimen alimenticio adecuado a las nuevas necesidades energéticas de tu mejor [email protected]

MITO 5: “Esterilizar vuelve a la hembra “amachorrada” y al macho “afeminado”

ABSOLUTAMENTE FALSO. Dejamos para el final el más irracional de todos los mitos, que es sobre la condición de género de los animales luego de ser esterilizados. Si pensamos sinceramente sobre este tipo de afirmaciones, deberíamos pensar que mujeres u hombres que sufren la amputación de sus órganos genitales por tal o cual motivo, también presentarían comportamientos de cambio de género y las gónadas no tienen nada que ver con el género que la persona tiene.

Replicar un mito de este tipo sería como decir que una mujer que debió pasar por una histerectomía removiendo su útero a consecuencia de tumores, automáticamente se volvería “machona”, solo por no tener su útero y ovarios. Tanto por igual sería decir que un hombre que debió extirpar sus testículos por condiciones médicas, se volvería “afeminado” por no contar con esa parte de su cuerpo.

Además de ser comentarios repletos de prejuicios, no tienen ninguna base científica y tanto como no existe base científica para aseverar que hombres o mujeres cambien de orientación sexual por la extirpación de sus gónadas, tampoco lo hay para aseverar que las mascotas manifiesten comportamientos de su género opuesto por haber atravesado una esterilización.

Cuando veas la felicidad que tu animal tiene, luego de ser esterilizado y en cómo disfruta de su vida por largos años, sonreirás sabiendo que tomaste la decisión correcta para preservar su bienestar, y no solo eso, sino que esterilizando y ayudando campañas de esterilización que hubiera en tu comunidad, ayudas a colaborar en la eliminación de la enorme cantidad de animales en situación de calle que existen y que en su enorme mayoría jamás lograrán encontrar un hogar.

Si ves que tu mejor [email protected] cambio su comportamiento en alguna forma, no dejes de llevarlo al veterinario para una revisión completa.

Te animamos siempre a que adoptes un animal para que puedas experimentar esa bella experiencia y que regularmente lo lleves a consulta veterinaria para su vacunación correspondiente y chequeos de salud. En Clínica Veterinaria La Pastora estamos preparados y siempre dispuestos a dar lo mejor de nosotros, para que tu animal de compañía tenga la mejor calidad de vida posible.