Se aproximan las celebraciones tradicionales de Navidad y Fin de Año y todos sabemos el estrés animal por las fiestas que estas fechas y todo lo que sucede en ellas significan para la mayoría de los animales de compañía en casa, sean tradicionales u exóticos, por eso aquí van algunos consejos de como ayudarlos a que ellos no lo pasen mal.

En fiestas populares y de final de año, que incluyen normalmente espectáculos de fuegos artificiales y además de los espectáculos, muchos vecinos de nuestra casa tirando los suyos propios, es necesario tener cuidados especiales con nuestros animales de compañía para aminorar el estrés animal por las fiestas, en especial cuando ellos quedarán en casa cuando nosotros nos vamos a celebrar a otra parte lejos de casa.

Los perros tienen una sensibilidad auditiva enorme, pueden tener hasta un colapso nervioso por el ruido de los fuegos artificiales y tener un ataque de pánico. Los gatos también son dotados con una excelente audición, pero lidian un poco mejor con los estruendos, en vez de entrar en pánico, se ponen más alerta y pueden esconderse hasta que “pase” y luego cuando ya no hay escándalo, vuelven a su rutina normal.

Para que todo vaya de la mejor forma posible, la primera cosa que debemos certificarnos es que las puertas y ventanas de casa queden bien cerradas y de preferencia cubiertas con cortinas que eviten que se vea el resplandor de fuera. Un animal en pánico puede intentar huir de casa, con todos los riesgos que eso tiene, porque al salir de allí huyendo en estado de pánico, ni siquiera mirarán si viene un coche o no, ni por donde van corriendo, solo corren y acaban perdidos, e inclusive atropellados.

Además de protegerlos contra escapes, las puertas y ventanas bien cerradas con buenas cortinas gruesas ayudan a disminuir el ruido de los fuegos artificiales del exterior y el resplandor de las explosiones.

Procura dejar el animal en un lugar de la casa donde el ruido exterior sea menos audible, dejándole allí comida, agua y un lugar confortable donde pueda recostarse y un lugar donde si siente la necesidad, pueda esconderse (un transporte puede ser útil), pero una caja de cartón también puede ayudar.

Deja en ese espacio de tu casa, una televisión, radio o cualquier aparato que por todo el tiempo que tu no estés en casa, esté encendido con sonidos que sean familiares al animal, puede ser música, un programa de radio que escuchas en casa, e inclusive puedes improvisar, tomar un libro de cuentos o de lo que quieras que puedas leerlo por varios minutos (para tener un guión que leer) y grabarte leyéndolo, para que entre música y música el pueda escuchar tu voz y reducir el estrés animal por las fiestas.

Certificate también que los objetos peligrosos quedan fuera de su alcance. Alcohol, fósforos, productos químicos, etc. Un animal asustado puede desencadenar un grave accidente sin querer, tumbando botellas que dependiendo de que se tratan, pueden inclusive desencadenar un incendio, o intoxicarse con gases químicos.

Si tienes más de un animal en casa y existe un historial de intolerancia entre ellos (es decir, que cuando se juntan no se llevan muy bien), lo recomendable es que los dejes dentro de casa pero en habitaciones separadas. Los ruidos de los fuegos artificiales pueden ser un catalizador para comenzar una pelea que termina con heridas leves o graves en el mejor de los casos, en los peores, han habido hasta ataques en grupo sobre uno de los perros de la manada y han acabado matándolo.

Puedes ayudar a minimizar los riesgos de que los animales entren en pánico con los ruidos fuertes, si los vas acostumbrando poco a poco a ellos.

Por ejemplo, interactuar con ellos mientras la aspiradora está encendida, o durante una tormenta con rayos y truenos, e inclusive puedes aprovechar cuando de vez en cuando algún equipo de futbol gana algun campeonato, que sueltan fuegos para justo allí, acercarte y calmarlo. La idea es que ellos asocien esos ruidos a cosas diferentes al miedo, la soledad y el pánico. Lo mejor es que logren poder ignorar el ruido de los fuegos artificiales, por ello comenzar desde ahora (que falta un mes y poco para las fiestas) sería una excelente oportunidad.

Otro consejo para minimizar los riesgos, es que ejercites a tu perro o gato, algunas horas antes de que el “escándalo” comience. Ese ejercicio puede ser en la forma de paseo en el caso de los perros, o jugar bastante con los gatos dentro de casa. Con estas actividades los cansas y llegarán a la hora pico (medianoche) con menos energía para “volverse locos”. La actividad física es una excelente aliada para reducir el estrés animal por las fiestas.

 

Siempre es importante que puedas realizar un chequeo de tus animales antes de que lleguen las fiestas, para detectar posibles problemas cardíacos o de salud variados, que pudieran catalizar durante el estrés animal por las fiestas. No dejes de solicitar tu consulta y con gusto te ayudaremos a pasar esta época del año tan bonita, todos juntos, sin que ningún integrante las sufra.