Te imaginarás lo mucho que incomoda cuando una basurita cae en tu ojo ¿verdad? Imagina entonces que tu ojo sufra una herida, volviendo la situación cada día más grave y dolorosa. La úlcera de córnea en perros y gatos es tan o más grave que una simple basurita en el ojo. Conócela aquí

Una herida en el ojo que no se resuelve y que cada día se va volviendo más dolorosa, es justamente de lo que se trata la úlcera de córnea en perros y gatos.

La úlcera de córnea en perros y gatos consiste en una lesión en la superficie ocular del animal. También es conocida como queratitis ulcerativa. Las úlceras de córnea se presentan en varios tipos, clasificadas según la gravedad, extensión y profundidad de la lesión.

La rutina del oculista veterinario destaca un número muy elevado de casos de mascotas con algún tipo de irritación o herida en los ojos, entre ellos la úlcera de córnea en perros y gatos. Entonces, conocer bien esta afección de salud es de extrema importancia para el tratamiento correcto y más rápido posible, con el fin de evitar daños, daños que en algunos casos, pueden ser irreparables en la visión de nuestros mejores amigos.

Algunas razas visitan más frecuentemente el oculista veterinario, como los braquiocefálicos (aquellos animalitos de hocico muy corto y achatado, con ojos saltones), por ejemplo los Shi Tzu, Lhasa Apso, Boxer y los gatos Persa entre otros.

Esos animalitos, por presentar sus ojos más expuestos, cuentan con una predisposición mayor a cualquier trauma ocular, sea causado por un factor externo (como alguna pelea), o por autolesión (como cuando el animal se choca con algo o rasca sus propios ojos por irritación con sus patas (llenas de todo lo que existe en el suelo que pisan, incluidas las bacterias)

Por eso que vemos con mucha frecuencia, animales de este tipo vistiendo los (poco estéticos 🙂 ) collares isabelinos, aquel cono que evita que ellos se rasquen la zona de la cara y que especialmente son utilizados en estos animales con predisposición a lesiones oculares, cuando por otro factor sus ojos están irritados o con picazón.

Un grupo importante que no acostumbra recibir la debida atención, es el grupo de animales llamados “lagoftalmos”. Estos son aquellos animales que no logran cerrar completamente sus párpados. Parece algo muy raro, pero muchos de estos animalitos braquiocefálicos poseen lagoftalmia, justamente por sus ojos ser de un tamaño grande, y sus párpados no lograr cubrirlo totalmente.

Esto provoca resecamiento y facilitación a las heridas causadas por el mismo, entre ellas las úlceras de córnea en perros y gatos.

El Shi Tzu por ejemplo es un buen ejemplo de animalitos lagoftálmicos y podemos comprobar ésto cuando duermen, verificando si sus ojos están completamente cerrados o no. Así sea una minúscula parte que “no cierra” es por ese pequeño espacio donde el resecamiento comienza y allí puede darse origen a una úlcera de córnea si no lo tratamos a tiempo.

CAUSAS DE LA ÚLCERA DE CÓRNEA EN PERROS Y GATOS

Los traumatismos son una de las más frecuentes causas de desarrollo de úlcera de córnea en perros y gatos, pudiendo ser provocado por un objeto que golpea el ojo, o por una pelea. También vale citar entre las causas del problema, productos químicos como algunos shampoo, alteraciones en los párpados o las pestañas, infección bacteriana, resecamiento del ojo e infección por algunos virus como el del Distemper canino o el Herpesvirus en gatos.

SÍNTOMAS DE LA ÚLCERA DE CÓRNEA EN PERROS Y GATOS

El síntoma clínico que los propietarios pueden detectar con mayor facilidad, es el del dolor ocular manifestado a través de algo, llamado por los veterinarios como blefaroespasmo, que no es más que ver a nuestro animal pestañeando más veces que habitualmente (como si algo le molestara en su ojo), o que no logra abrir el ojo que tiene adolorido.

Otras señales que normalmente acompañan la úlcera de córnea en perros y gatos es el lagrimeo excesivo (parece que el animal estuviera llorando), o que se nota que algo en su cara les pica (fregándose contra sus almohadones o mantas como para quitárselo), secreción ocular (las famosas lagañas), enrojecimiento alrededor de los ojos y la córnea que se vuelve más pálida que normalmente.

En resumen podemos decirte que, la úlcera de córnea cambia la mirada de tu mascota y es bastante evidente el cambio, por tanto, si percibes que algo cambió en ella, llévalo rápidamente al veterinario porque puede ser exactamente eso, una lesión en su córnea.

DIAGNÓSTICO DE ÚLCERA DE CÓRNEA EN PERROS Y GATOS

El diagnóstico de las úlceras de córnea se basa en los síntomas clínicos mencionados anteriormente, acompañados de algunos exámenes específicos. Este tipo de examen es muy importante que se realice, ya que la cornea es lugar de varios tipos de lesiones muy parecidas entre sí, entonces el diagnóstico veterinario asertivo es muy importante para saber diferenciar de que problema estamos hablando y así determinar un tratamiento que sea efectivo para aliviar al animal de su afección.

El test más conocido para detectar una úlcera de córnea en perros y gatos, es el prueba de fluoresceína, que utiliza un colorante para generar contraste en el área lesionada, dejándola marcada con un color verde fluorescente facilitando su identificación desde que la córnea es transparente.

Normalmente las úlceras de córnea son superficiales, sin embargo algunos factores pueden llevar a un agravamiento, volviendo la lesión más profunda y grave, con riesgo de perforación. Conforme mencionamos, la córnea es transparente y, como la lesión la mayor parte de las veces es superficial, se vuelve difícil identificar una lesión en la córnea sin los colorantes adecuados.

Por otro lado, si fuera posible localizar la lesión y ver su profundidad si ayuda de equipos adicionales, esto ciertamente indicará que la lesión es más grave de lo normal, porque para verla a simple vista, es que el tema es grave.

TRATAMIENTO DE LA ÚLCERA DE CÓRNEA EN PERROS Y GATOS

El tratamiento de las úlceras de córnea en perros y gatos depende de innumerables factores y por ello, solamente un médico veterinario será capaz de elegir el más indicado para tu mascota.

La extensión y profundidad de la lesión, el tiempo de evolución, la presencia o no de infección, la raza y la edad, tratamientos anteriores, tipo de bacteria, presencia de otras enfermedades asociadas y costo son los principales factores que se tienen en cuenta para la elección del tratamiento.

Y referente a ello, existe un tratamiento clínico de preferencia que se utiliza, básicamente siendo una asociación de antibióticos y antiinflamatorios administrados en la forma de colirios, además de medicación vía oral. Y en casos más graves, se indica el tratamiento quirúrgico para protección de la lesión, e inclusive la reconstrucción de la superficie de la córnea.

Otro punto importante es el tiempo en que el tratamiento correcto es establecido. Vale el viejo dicho “cuanto antes mejor”, porque cuanto antes sea realizado el diagnóstico y el tratamiento ser iniciado, mejores serán los resultados. Y ello es fundamental en el tratamiento oftalmológico, ya que si fuera tratada muy tarde, la lesión puede empeorar, e infectarse en casos más graves, inclusive evolucionar a una perforación de la cornea con riesgos hasta de pérdida del globo ocular del pequeño.

Por tanto, ahora que sabes un poco más al respecto sobre la úlcera de cornea en perros y gatos, toma la información en cuenta y ante cualquiera cambio, mancha, secreción o incomodidad que veas en tus pequeños, lleva a tu pequeño al veterinario para que pueda hacer una revisión profunda y actuar a tiempo si es necesario.